
Ayuda al niño quemado y su familia realizando, cuando es necesario, una coordinación expedita con las instituciones comunitarias del lugar de procedencia de los pacientes de escasos recursos, que son la mayoría en el accidente de quemadura. El diagnóstico social oportuno permite otorgar facilidades para la concurrencia del niño y su familia a tratamiento, disminuyendo las posibilidades de deserción vinculada a dificultades económicas, ofreciendo en estos casos gratuidad para el transporte y alojamiento en Santiago para los pacientes de otras regiones del país.