CIRCULAR CONFRATERNIDAD MARZO 2008

Queridos amigos de la Confraternidad de Cristo Flagelado.

En los albores mismos de la resurrección, les deseo vivir en plenitud la alegría del Resucitado.

Los invitamos a dos importantes celebraciones de nuestro Santuario: san Francisco 8586, Pudahuel. (adjunto encontrarán mapa)

Jueves 24 de abril: 16 horas

Celebración 13 aniversario de la Dedicación del santuario de Cristo Flagelado. Eucaristía presidida por Mons. Fernando Chomalí, Obispo Auxiliar de Santiago y Presidente de la Confraternidad.

Sábado 26 de abril: 10:30 horas

            Encuentro de Bailes Religiosos en nuestro Santuario. Participa Ambar, Asociación Metropolitana de Bailes Religiosos: Unámonos a una expresión de fe y piedad propia de nuestra tierra.

Pueden invitar a familiares y amigos.

Les envío un breve párrafo de nuestra Regla, una de las oraciones del Santuario y el curso de este mes.

Conozcamos nuestra Regla:

El fomento de la devoción a Cristo Flagelado y María Causa de Nuestra Alegría, contribuirá de modo excelente para cultivar una auténtica religiosidad que de una respuesta siempre nueva al misterio del sufrimiento humano, ofreciendo a toda la Iglesia un espacio de oración y reflexión para acoger y acompañar el mundo del dolor.

Para orar por nuestros niños quemados:

La finalidad y objetivo de la Confraternidad es sobre todo promover una corriente de espiritualidad que ofrezca a todo sufrimiento humano un profundo sentido corredentor al unirlo al misterio pascual de Jesucristo.

HIMNO A MARIA, CAUSA DE NUESTRA ALEGRIA

Recémoslo cada día por nuestros niños quemados de COANIQUEM




CONFRATERNIDAD DE CRISTO FLAGELADO

Curso de Oración. Número 6
Marzo 2008

ORAR CON LA IGLESIA

1. Orar no es sólo un cara a cara con Dios

-Al orar es necesario que captemos también la dimensión eclesial. Con el convencimiento de que sólo oramos bien si oramos “como Iglesia”.

-Esta afirmación la podemos probar linealmente:

-Partamos de la estrecha unión de Cristo con todo orante: “Vosotros en mí y yo en vosotros” (Jn 6, 56 ss. y 15, 4).

-La otra perspectiva será la de “y yo en él”; “Cristo es el lugar de mi oración”. Fuera de Él no habrá nunca verdadera oración cristiana.

-Luego, si todos los cristianos están en Cristo lo mismo que yo; orar en él será encontrarme con todos mis hermanos en la fe...

-Queriendo, pues, o sin querer, siempre que ore bien, me encontraré con toda esa multitud y en medio de ella. Luego:

-fuera de la Iglesia no hay oración cristiana auténtica,

-la Iglesia es el “lugar de mi oración”...

2. Orar en la Iglesia es “orar todos para uno”

-S. Pablo nos habla de que todos los cristianos formamos una especie de Cuerpo Místico, cuya cabeza es Cristo y nosotros los respectivos miembros:

-si aplico esta imagen a la oración, tendré que descubrir que siempre y en gran cantidad están afluyendo hacia mí bienes espirituales de otros hermanos;

-de otros hermanos que, consciente o inconscientemente, me comunican su energía, su vida espiritual;

-hacia mí llega una especie de corriente sanguínea compuesta por la austeridad del cartujo, el amor de la carmelita, la alabanza del benedictino, el sufrimiento de quien está en el Purgatorio, la gloria de mis hermanos del cielo...

-Y más aún: a través de todos mis hermanos es Dios mismo quien se me comunica. Dios llega constantemente a mí a través de la influencia positiva o negativa de todos los demás.

3.Orar en Iglesia es “orar uno para todos”

-Es la otra cara de esta realidad: En la Iglesia todos tienen necesidad de mí. Por eso, cada vez que ore, intentaré:

-situarme mentalmente “en medio de la gran Asamblea; no ha de bastarme orar con todos, sino “por todos”...

-oraré igualmente “desde ellos”, haciéndome solidario de todas las oraciones de todos los orantes del mundo...

-y, por fin, “les oraré a ellos”, que es otra forma de amarlos...

4. Orar en Iglesia es “orar todos juntos para Dios”

-Es la consecuencia lógica de todo lo dicho:

-si todos nos apiñamos dentro de un mismo Cuerpo Místico con Xto.,

-juntos alabaremos, daremos gracias y suplicaremos al Padre,

-hasta sintonizar plenamente con Apocalipsis 7, 9-12: “Había una muchedumbre inmensa que nadie podía contar, de toda nación y raza, pueblo, lengua”...

5. Pautas para cada día de la semana

Día 1º.: Procura hoy pensar en clave litúrgica:

Recuerda que la celebración de la Eucaristía, de los demás sacramentos y de la Liturgia de las Horas forman el núcleo de la “oración de la Iglesia”. Son su “oración oficial”.

Procura, al menos, asistir hoy con esta mentalidad a la celebración de la Santa  Misa. Observa: si a esa celebración asiste muy poca gente, cada cual se coloca en un extremo del templo; lejos de parecer asistentes en un banquete, parecen comensales de una fonda de paso. Únete hoy a todos, hasta espacialmente.

Día 2º.: Recuerda hoy a todos los “Amigos de Orar”:

En tu oración reflexiona sobre esas palabras de Teresa de Jesús que tantas veces hemos repetido: “Yo aconsejaría a los que tienen oración –en especial al principio- procuren amistad y trato con otras personas que traten de lo mismo. Es cosa importantísima aunque  no sea más que para ayudarse unos a otros con sus oraciones... Cuánto más que hay muchas más ganancias”... “Es menester hacerse espaldas unos a otros, los que tratan con Dios, para ir adelante...”. “No sé yo por qué para otras cosas, aunque no sean muy buenas, hemos de procurar amigos en quienes descansar, y se ha de permitir que quien comienza de veras a amar a Dios deje de hacer amigos para esto”...

No te olvides hoy de “hacer este tipo de amigos; de “brindar tu amistad” para esto; de “orar por todos los que oran”. ¿Recuerdas que todos los Amigos de Orar tienen la hora de las 12 como punto de cita en su recuerdo mutuo?

Día 3º: Visita hoy algún lugar concreto de oración:

Acércate, por ejemplo, a cualquier comunidad de monjas o monjes contemplativos: carmelitas descalzas, cartujos, cistercienses, etc...Si puedes, comunícate personalmente con ellos; si esto te es imposible, entra, al menos, en su templo y reflexiona sobre este tipo de vida centrada por completo en la oración...

Día 4º: Une tu oración de hoy, a la Iglesia del Purgatorio:

Recuerda que allá están hermanos con tus mismos apellidos, que recorrieron nuestros mismos paisajes, desempeñaron nuestros mismos oficios y, sobre todo, tuvieron nuestra misma fe y nuestras mismas luchas por conservarla...

Y recuerda que de ellos nos puede venir muchísima ayuda espiritual, a la vez que nosotros les podemos ayudar a ellos en ese trance de purificarse antes del abrazo definitivo con el Padre.

Procura que todos los méritos que ganes hoy ante Dios mediante tu oración, tu limosna o tu trabajo tengan ese destino.

Día 5º: Imagínate en esa jornada entre la masa ingente de los bienaventurados:

¿Por qué no? ¿No te das cuenta lo poco que pensamos los que vamos de camino, en esa estación término, en ese Cielo? Los santos, sin embargo, leemos que pensaba mucho. Dedícate hoy a pensar en esa dirección.

Y si en el Cielo sabemos que priva la oración de alabanza, pásate toda la oración de hoy alabando a tu Dios” y “dándole gracias”.

Y pide a los santos de tu devoción que no dejan de ser también “amigos de nuestro orar”.

Día 6º: Unamos nuestra oración a las de los hermanos no cristianos:

¿Recuerdas aquel encuentro de Asís? ¿El que tuvo el Papa con los representantes de todas las grandes religiones de la tierra? ¡Se unieron para ORAR! ¡Que bueno que tú intentes hacer hoy lo mismo desde ese rincón de oración al que sueles retirarte!

Piensa en la oración del Pueblo de Israel, que ora al mismo Dios que tú.

No olvides al musulmán que varias veces al día invoca a Alá, mirando a la Meca, como punto de referencia de ese Dios también Único y Altísimo.

Recuerda a todos los orantes del Oriente, un mundo interior por excelencia.

Zambúllete en todo ese maremágnum de creencias ancestrales de tantas tribus sembradas a lo largo y ancho de tantas selvas.

Y ora, junto con todos, tu mejor PADRE NUESTRO...





CIRCULAR CONFRATERNIDAD FEBRERO 2008

Queridos amigos de la Confraternidad de Cristo Flagelado.

Ya se va terminando el tiempo de vacaciones y avanzando nuestra Cuaresma, un momento privilegiado para acercarnos a Cristo Flagelado y asociarnos a su camino hacia la Pascua.

Les envío un breve párrafo de nuestra Regla, una de las oraciones del Santuario y el curso de este mes.

Conozcamos nuestra Regla:

El fomento de la devoción a Cristo Flagelado y María Causa de Nuestra Alegría, contribuirá de modo excelente para cultivar una auténtica religiosidad que de una respuesta siempre nueva al misterio del sufrimiento humano, ofreciendo a toda la Iglesia un espacio de oración y reflexión para acoger y acompañar el mundo del dolor.


Para orar por nuestros niños quemados

HIMNO A CRISTO FLAGELADO



CONFRATERNIDAD DE CRISTO FLAGELADO

Curso de Oración. Número 5
Febrero 2008

OREMOS...
"MOVIDOS POR EL ESPÍRITU"

1. No soy capaz de orar, dicen algunos

-¡Menos mal que has descubierto eso!, nos diría un autor moderno:

-Ya sólo te queda recordar aquel proverbio árabe: “En el desierto, el agua siempre duerme en un pozo demasiado hondo; desgraciado quien no tenga suficiente cuerda para sacarla”.

-Los cristianos sí tenemosesa cuerda para extraer el agua de la oración: Es el Espíritu. Que no solo nos ayuda a orar, Él mismo ora en nosotros.

-“Ven, Espíritu Santo”: Así debemos comenzar siempre nuestra oración.

2. Espíritu Santo y oración, algo inexorablemente unido

-Las grandes oraciones de la Biblia las pronuncian siempre personas llenas del “Espíritu Santo”: Jesús mismo, tanto en el gozo (Lc 10, 21) como en el dolor (Hb 9, 14)

-La relación “filial”, esencial a la oración cristiana, la crea el Espíritu dentro de nosotros: “No recibisteis un espíritu de esclavos..., antes bien, recibisteis un Espíritu de hijos adoptivos que os hace gritar: ¡Abbá! ¡Padre!” (Rm 8, 15)

-No es que no podamos orar; es que ni sabíamos cómo hacer. Recordemos de nuevo a S. Pablo: “Nosotros no sabemos como pedir, es el Espíritu quien acude en nuestra ayuda” (Rm 8, 26).

3. ¿Comoinfluye elEspíritu en nuestra oración?

-Siempre será esto dificilísimo de explicar, ya que “El viento sopla donde quiere y como quiere y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene y a dónde va. Así es todo lo nacido en el Espíritu” (Jn 3, 7). Pero sí sabemos que:

-Su influjo lo abarca todo; podemos decir: Padre desde la alegría, el llanto, la luz y la tiniebla, etc., siempre con tonalidades distintas...

-El clamor que suscita en nosotros el Espíritu no es algo mecánico, inconsciente, forzado; no, es espontáneo y consciente. Iluminados por Él, entramos en la verdadera significación de la Palabra, en el sentido de un acontecimiento, etc. Es entonces cuando palpamos la cercanía del Padre y cuando gritamos: ¡Padre!

-Así conocemos su voluntad, pronunciamos el “fiat” y corremos en verdad y libertad a cumplirla entre los hombres.

4. Hay que invertir la importancia de ciertos elementos orantes

-Ha sido doctrina muy común unir durante siglos: ascesis y oración...

-Es hoy doctrina muy común abundar en métodos, técnicas, dinámicas y materiales de oración...

-Sin oponernos a nada de todo eso –“regalo y oración no se compadecen” decía Teresa; y siempre deberemos promocionar la pastoral de oración- lo que sí deberemos siempre es recordar lo frontal, lo verdaderamente imprescindible a la hora de orar: la ayuda del Espíritu.

-Cuando tanto temen algunos las distracciones en la oración, recordémosles que la verdadera distracción es la del Espíritu. El distraernos de Él.

5. El Espíritu, finalmente, crea interioridad, nos enseña las “cosas de Dios”, purifica nuestra alma de todo lo que no es Dios y genera “comunión con los hermanos”

El Espíritu nos va llevando en Cristo a la comunión. En Cristo ya no hay esclavo ni libre, judío ni gentil, hombre ni mujer. En la medida que entramos en Cristo vamos adquiriendo una mayor capacidad de comunión. ¿Cual es la persona que se deja llevar por el Espíritu? La persona que es capaz de comunión con lo distinto y con lo distante, la persona que es capaz de lograr un lenguaje de comunión y de paz. Esto es imposible para nosotros, ya que cualquier detalle nos divide, pero el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad.

El Espíritu es la interioridad. Está en la interioridad. Por esto nos tenemos que contemplar orándonos. Tenemos que mirar a Jesús como el habitado por el Espíritu. Conocer a los otros en espíritu y en verdad nos lleva a considerar a cada persona como algo sagrado, a ver cada vida como un misterio inviolable. De ahí a ser profeta en este mundo, donde la vida humana es pisoteada tan a menudo, no hay más que un paso. Quien es capaz de percibir la interioridad y de valorar la presencia del Espíritu en ella, se convierte en una bocanada de aire fresco para un mundo que cultiva lo superficial.

6. Pautas para cada día de la semana

Día 1º.: Toma la Biblia y reflexiona sobre alguno de estos pasajes del A.T.:

-Gn 1, 2: El Espíritu sobrevolando el “caos” que luego iba a tener la vida.

-Gn 2, 7: Dios alentando sobre un poco de barro le infunde su espíritu.

-Num 11, 17 y Ez 2, 2; 3, 12. Él segrega a los elegidos.

-Jos 5, 1; Ag 1, 14: El es la valentía y simboliza la acción decidida.

Día 2º.: Busca, lee y reflexiona sobre estos parajes del N.T.:

-La Anunciación de María.

-El momento en que se llena de Él Isabel en la Visitación.

-Cuando Jesús es llevado al desierto por este mismo Espíritu.

-El momento en que Jesús lo promete a sus discípulos.

-Su aparición solemne el día de Pentecostés...

Día 3º: Detente únicamente en el pasaje narrado por Hechos 19, 2; y pregúntate: ¿QUE SE YO ESPÍRITU SANTO?

Día 4º: Disponte hoy a hacer presente en tu mundo la acción del Espíritu a través de tu propósito firme de pedirle y actualizar sus “dones”.

Lee detenidamente los capítulos 12 y 13 de la primera Carta de S. Pablo a los Corintos.

Ejecuta actos de caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia y castidad.

Día 5º: Dedica todo este día a releer la descripción que hace del “AMOR” el mismo S. Pablo en la misma Carta. Concretamente en el 1 Cor 13, 1-9.

¿Serás capaz de amar así? Pídeselo al Espíritu.

Día 6º: Todo el día de hoy empléalo a revivir la acción de ese “dulce huésped de tu alma” que es el Espíritu, dentro de ti.

- Imagina que vas a escribir la “Historia de tu Alma”

-Tu Bautismo y Confirmación

- Tu consagración en la Vida Religiosa

- Tu Sacerdocio

- Tu Matrimonio

- Repasa todas tus ilusiones de “hacer el bien”...

- Anota todo lo “positivo de tu vida”

- Y, puesto que todo ha sido obra suya EN TI... Salta a la más entusiasta de todas tus oraciones de ALABANZA...





CIRCULAR CONFRATERNIDAD ENERO 2008

Queridos amigos de la Confraternidad de Cristo Flagelado.

Ruego disculpen el retraso de este envío, pero hoy he regrasado de vacaciones.

Espero que este tiempo de descanso renovador también sea un momento de mayor presencia del Señor en sus vidas.

Les envío un breve párrafo de nuestra Regla, una de las oraciones del Santuario y el curso de este mes.


Conozcamos nuestra Regla:

El Cristo Flagelado venerado en Wies Alemania desde el año 1730, y ahora en el Santuario erigido en COANIQUEM, Pudahuel, Santiago de Chile, nos llama para que desdeuna pureza de vida podamos recibir adecuadamente la gracia que el Padre nos ha regalado por su Hijo.

El nos transformará por su sufrimiento y glorificación en hijos e hijas del Padre para que irradiemos vigorosamente su amor hacia el mundo y aliviemos sus necesidades y padecimientos.


Para orar por nuestros niños quemados:

ORACION A CRISTO FLAGELADO

Bendito seas Señor Jesucristo
Hijo del Dios vivo.

Tú eres el Redentor del mundo
Nuestro Salvador y Señor

En ti cobra sentido nuestro sufrimiento
porque fuiste flagelado por nosotros

Ven Señor Jesús y ayúdanos
para que tomados de tu mano
lleguemos al gozo del Reino de tu Padre

Tú Señor, que te dejas atar las manos por nosotros
Tú que te entregas en manos de nosotros los pecadores

ven y ayúdanos para que tomados de tu mano
demos sentido a nuestro sufrimiento
y lleguemos al gozo del Reino de tu Padre.

Tú Señor, que te entregas en manos del Padre
Tú que nos llevas atados a la libertad y la esperanza

Ven Señor Jesús y ayúdanos
para que tomados de tu mano
lleguemos al gozo del Reino de tu Padre.

Amén.


Deseo a todos unas felices vacaciones
Se despide su amigo

Dr Jorge Rojas Zegers
Vicepresidente Confraternidad


CONFRATERNIDAD DE CRISTO FLAGELADO

Curso de Oración. Número 4
Enero 2008

¿CÓMO PONERNOS EN LA PRESENCIA DE DIOS?

1.Sabiendo donde se encuentra

-Orar es, ante toso, ponerse en la presencia del Señor. Para orar, habrá que buscar, pues, esa presencia.

-Israel la encontraba, por ejemplo, en la “columna de nube” (Ex 13, 22): en el “Arca de la Alianza” (Id. 25, 22); en el suave “susurro de la brisa” (1 Re 19, 11)...

-¿Y nosotros? ¿Dónde buscarla hoy? Al margen de la persona de Cristo, presencia de Dios por antonomasia, podemos y debemos buscar su presencia de INMENSIDAD, viéndolo en “todas partes”: imaginándonos pajarillos volando en un aire que es Él; pececillos zambullidos en un mar que es Él; florecillas abriéndose ante la caricia de un sol que es Él. No, no es poesía, ya que en “Él vivimos, nos movemos y existimos” (Hch 17, 27). Hay otra presencia, SACRAMENTAL, ante la que millones de adoradores de las especies eucarísticas se han postrado.

Relee algunos de estos textos: Mt 22, 36; Jn 6, 51; 1 Cor 10, 16; Id 11, 23... Jesús nos advirtió de otra presencia entrañable, la FRATERNA. El está en el prójimo. Lo que hacemos al hermano, a él se lo hacemos: Mt 22, 36;Id 25, 31; Hch 2, 43; Id 4, 32; St 2, 14. Otra llamada ECLESIAL o de GRUPO: “Donde dos o tres se reúnan en mi nombre, allí estaré yo en medio de ellos” (Mt 18, 20). Etc, etc...

-Pero de todas estas presencias conviene destacar una: la presencia de Dios como AMIGO en nuestra propia interioridad: “Si alguno me ama, mi Padre le amará y vendremos a él y haremos en él nuestra morada” (Jn 14, 23). La presencia más cercana de cuantas podemos imaginar. Somos adoradores de un Dios que no es que “haya de venir” ni que “esté cerca”, ni siquiera que esté “en medio de nosotros”; adoramos a un Dios que está DENTRO de cada uno. ¿O es que no sabéis que “sois templo de Dios y que el Espíritu Santo habita en vosotros?” (1 Cor 3, 16).

-Hoy somos, pues, nosotros los que deseamos “entrar en el misterio de Dios” (SI 73, 17). Quienes llegamos “con alegría y con cánticos” (SI 95, 2). Quienes recordamos la advertencia del Señor: “Anda en mi presencia y serás perfecto”.

2. ¡Recogerse! ¡He aquí la cuestión!

-¿Como es que estando Dios tan cerca de nosotros no lo encontramos? S. Juan de la Cruz nos responde; “Porque está escondido” (Cánt. 1, 6). Hay que desembarazarse de todo lo que nos impide esa visión y recogernos en nuestro interior. Hay que “limpiar nuestro corazón”. (SI 101, 7).

-A este intento de desembarazarnos de todo ruido exterior e interior que impide la escucha del Señor lo llama Teresa “oración de recogimiento”. Un modo e orar que consiste en procurar que nuestros sentidos, pensamientos, imaginaciones –habituados a tratan con lo de fuera- se centren en ese Dios que llevamos dentro. “¿Pensáis –dice- que importa poco a una persona extrovertida comprender que Dios está dentro de ella? ¿Y ver que no tiene necesidad de ir al cielo para hablar con su Padre? ¿Ni ha de molestarse en vocear? Por muybajo que oremos nos oirá... con sólo en ponernos en soledad y mirarle dentro de nosotros” (C 28, 2).

-Para conseguir este recogimiento ella unas veces leía, otras veces se ensimismaba mirando una imagen devota, otras, oraba viendo agua, campo, flores... Añadamos nosotros el escoger un tiempo y lugar oportuno, el adoptar una postura relajada, repetir algún “mantra”, recitar alguna oración vocal, etc.

-Si, como decíamos, orar no es sino “ponerse en la presencia de Dios” este estilo de lograrlo le dio a la Santa estupendos resultados: “¡Oh hermanas! –decía a sus monjas-, las que no podáis meditar mucho ni podáis evitar distraeros... ¡Acostumbraos! Mirad que yo sé que podéis hacer esto... Y si en un año no podéis conseguirlo, sea en más. No os duela tiempo en cosa que tan bien se gasta”, (C 26, 2). Y aún insiste: “El Señor lo enseñe a quienes no sepan, que personalmente confieso que nunca supe lo que era orar con satisfacción, hasta que el Señor no me enseñó este modo” (C 29, 7). Y para más animarnos, concluye: “En un año, y quizás en medio, lo conseguiréis” (C 29, 8).

3. Pautas para cada día de la semana

Día 1º.-Comenza con descubrir a Dios dentro de ti. Otro día hablaremos de alguna técnica corporal de oración. Hoy basta con que escojas un lugar y momento apropiados;adoptes una postura recogida; cierres suavemente los ojos; aquietes tu respiración y relajes tus sentidos musculares. Así, sereno, ábrete a la Presencia de tu Dios interior. ¡No estás hueco! Él mora en ti. Mírale y siéntete mirado. Manifiéstale tu amor y, sobre todo, siéntete amado por Él. No te figures de modo alguno. Él simplemente ES. Es presencia en tu interior. Estáte así algún rato repitiendoa intervalos alguna expresión amorosa.

Día 2º.-Hoy puedes descubrir la presencia de Dios en tus prójimos. No veas a las personas comos parientes, vecinos, compañeros, clientes, policía, profesionales, borrachos, pordioseros, etc... Al margen d su apareiencia rica o pobre, simpática o antipática, aliñada o desarrapada... piensa que tienen un alma hecha a imagen de Dios y que Dios ciertamente mora en ella. No sólo so hermanos tuyos, son templos de tu Dios. Piensa en éste y en éste y e éste concretamente.... Si tienes oportunidad, trátalos en consecuencia. Si no, mételos en tu oración. Ora desde dentro de ellos. Desde los qie calculas que serán sus sentimientos....

Día 3º.-Procura descubrir hoy la presencia divina en todas las cosas. Teresa nos asegura que “En cada cosita que Dios creó, hay mucho más de lo que a primera vista se entiende” (4M 2, 2). para Francisco de Asís, Juan de la Cruz, etc., toda la belleza de las criaturas n es sino huella del paso del Señor entre ellas. Sé hoy un ecologista a lo divino. Sal si puedes al campo o asómate a tu ventana. No cruces de prisa el paisaje. Detente en cada cosa creada y traduce el mensaje que te envía la montaña, el prado, la flor, el pájaro, el aire, el manantial, el amanecer, la puesta de sol, la bóveda del firmamento, hasta los ruidos miles que oirás.

Día 4º.-Intenta tener presente hoy a tu Dios en todas las horas de esta jornada. Hacerlo cuando estamos en oración resulta bastante fácil; pero apenas salimos y nos liamos con nuestras cosas, suele resultar dificilísimo. Por eso, a veces, nuestras cosas –oficio, trato social, negocios, etc.- apenas huelen a cristianos. Recuerda que debes ponerte algún tipo de “avisador automático” para que te recuerde esta presencia. Los “AMIGOS DE ORAR” tenemos oficialmente las campanadas de las 12 para orar unos por otros; añadamos, por ejemplo, la visita lejana o cercana de una iglesia, el paso delante de nosotros de un mendigo o minusválido, la mirada al retrato de un ser querido... Todo es válido con tal que nos recuerde su Presencia.

Día 5º.-Descubre hoy a tu Dios en tu pequeña historia de cada día. Te hago una sugerencia: ¡Ora el periódico! No, no es tan rara como te puede parecer. Pasa lentamente tu vista por las paginas de información internacional, nacional, local, deportes, sucesos, esquelas, avisos comerciales, etc. Detente algo más en el “editorial”... Pon todo lo que leas al “tragaluz del Evangelio” como cuando calcabas sobre el cristal de la ventana un dibujo. ¡Verás la de ocasiones que te brinda ese periódico para pedir, agradecer, alabar, meditar...!

Día 6º.-Plántate hoy, por fin, ante la presencia de Jesús Eucaristía. Elige a poder ser uno de esos Sagrarios en habitual soledad. Si te es posible, póstrate o al menos inclina profundamente tu cabeza. ¡Vas a ADORARLO!. Y “adorarlo” es pasmarte de asombro ante su grandeza; anonadarte ante tu poquedad; ofrecerte por entero a su servicio; abismarte ante el detallazo de esa Presencia Real tan ignorada... Si la conoces, susurra la canción que dice: “No adoréis a nadie, a nadie más que a Él...”.



CIRCULAR CONFRATERNIDAD DICIEMBRE 2007

Queridos amigos de la Confraternidad de Cristo Flagelado.

Con mucha alegría celebramos el jueves 15 del mes pasado el aniversario de nuestra Confraternidad en el Santuario de Cristo Flagelado con procesión y Eucaristía presidida por Monseñor Fernando Chomali, Obispo Auxiliar de Santiago y Presidente de la Confraternidad. San Francisco 8586, Pudahuel.y el sábado 17 los bailes religiosos.

Vivimos una fiesta llena de color y piedad popular con varios grupos de la organización AMBAR (Asociación Metropolitana de Bailes Religiosos. Agradecemos a su Caporal MayorDanilo Romeroy a todas las personas que con su danza alabaron a Cristo Flagelado, y a su Madre, María Causa de Nuestra Alegría. Para quienes asistimos y en especial para los niños quemados de COANIQUEM, fue un tiempo lleno de Dios.

La Asamblea de socios de la Confraternidad renovó su directiva y aprobó el texto de una pequeña modificación de la Regla, el que se presentará a nuestro Arzobispo de Santiago para su ratificación.

La actual Junta Directiva quedó conformada por las siguientes personas:

Felicitaciones a los nuevos miembros.

Durante este Adviento, vivamos con mayor fuerza la presencia de María

Les envío un breve párrafo de nuestra Regla, una de las oraciones del Santuario y el curso de este mes.



Conozcamos nuestra Regla:

La Confraternidad, promoverá también la veneración de María Causa de Nuestra Alegría, porque reconoce en la Madre del Señor, a aquella que se unió perfectamente a los padecimientos de Cristo y experimentó en su sufrimiento la alegría transformadora de la resurrección. Ella misma continúa siendo hoy una fuente inagotable de consuelo y esperanza para aquellos que buscan alivio en su dolor.

HIMNO A MARIA, CAUSA DE NUESTRA ALEGRIA

Recémoslo cada día por nuestros niños quemados de COANIQUEM

Deseo a todos una Navidad y Año Nuevo lleno de bendiciones

Se despide su amigo

Dr Jorge Rojas Zegers
Vicepresidente Confraternidad


CONFRATERNIDAD DE CRISTO FLAGELADO

Curso de Oración. Número 3
diciembre 2007

OREMOS COMO JESÚS ORÓ II

1. Jesús, nacido en el seno del pueblo judío

Jesús nace en el seno de un pueblo que sabía rezar y que expresaba en la oración su fe, su vida, su alma. Del corazón orante de este pueblo brotaron los textos de oración más hermosos que han surgido en la historia: “los salmos”. Es en la oración donde el pueblo judío expresó las verdades que animaban su vida, convirtiéndose en verdadera catequesis.

Jesús frecuentó el templo, al que llama casa de oración (Mt 21, 13). Participó en la liturgia sinagogal, donde le recuerdan presente en muchas oraciones los evangelios (Lc 4, 14-28; 5, 1; 12.1... etc.) En muchas de estas ocasiones Jesús rezaría con los salmos, que tanto le sirvieron en su oración al Padre, y recitaría el “Qadich” con el que se concluía el oficio sinagogal.

La jornada vendría marcada en su vida de piadoso judío por momentos de oración. La recitación de las oraciones de bendición antes de las comidas (Mt 14, 19; 15, 36). La piadosa recitación del “Shemá”, que todo judío varón debía de hacer antes de ponerse el sol, llenaría de gozo su corazón. Se uniría a todos los pobres de su pueblo que llenos de esperanza recitaban la “Tefilá”, oración de la de la tarde compuesta de alabanzas y bendiciones.

2. Jesús enviado del Padre

Jesús, aún viviendo y surgiendo de la tradición judía, muestra la singularidad de su ser en la nueva dimensión que es capaz de dar a las vivencias de su pueblo.

Jesús supero la cuestión del “lugar” de la oración desligándose de un espacio determinado, porque lo que importa es orar en espíritu y verdad.

Se desmarca del modo de orar farisaico, teñido de exterioridad. Oraban para ser vistos (Mt 6, 5). El lugar predilecto de la oración de Jesús era la soledad, el rincón secreto, el monte (Mt 14, 23; 6, 5; Mc 1, 35; Lc 5, 16; 6, 2; 9, 18; 22, 39). Es significativo que los evangelios destaquen la oración de Jesús en estos lugares distintos del culto judío. Jesús recupera y redimensiona la oración de los grandes orantes que pasaron por el desierto: Moisés, Elías, Juan el Bautista.

No se contenta con la piadosa costumbre de orar tres veces al día. Pasaba oras orando y sobre todo de noche (Mc 6, 48). Lo que hace comprensible que desligándose de una tradición escrupulosa limitada a unos determinados momentos, invite a mantenerse en un constante espíritu de oración: es necesario orar “siempre”, “”sin cesar”, “en todo momento”, y “día y noche” (Lc18, 1.7; Hch 1, 14; Rom 1, 9; Ef 1, 16; 5, 20; Fil 1, 3).

Esta conducta orante de Jesús encuentra su explicación última en que su oración está marcada por la singular conciencia de Dios, al que llama siempre Padre. No es en Jesús un aplicativo más, ni tiene connotaciones biológicas con significados específicamente masculinos, ni psicológicas denotando principios de autoridad. En la oración y conducta de Jesús se expresa la absoluta cercanía de Dios, que es Padre de todos y, si cabe, lo es muy particularmente del hombre “pecador”. En Jesús la fe israelita abre la puerta al Dios que lleva en sus entrañas para comunicarse definitivamente al hombre. Jesús nos invita a entrar en esta nueva relación con Dios. Los evangelios nos señalan cómo Jesús enseñó a orar a sus discípulos con la oración del “Padrenuestro” (Mt 6, 9-13; Lc 1, 2-4) y recogen el contenido de su oración en momentos singulares: acción de gracias al padre (Mt 11, 25-27) y la oración sacerdotal (Jn 17).

3. La hondura del ser orante de Jesús

Como enviado del Pare Jesús llegó a la dimensión más profunda de la oración que puede alcanzar el ser humano.

En la oración Jesús tomó conciencia clara de su misión y del destino de la humanidad a la que vino a traer la salvación. El evangelista San Juan ha recogida esta experiencia en un precioso texto, el que se encierra en el capítulo 17. Jesús, verdadero hombre, nos descubre la total comunión de Dios, desvelando así la gloria del ser humano a la que desde siempre fue llamado. El misterio divino se adentra en la historia humana vivida plenamente por el hombre que ora convirtiéndose en morada de la Trinidad (Jn 17, 26)

4. Pautas para la semana

1.Jesús nos enseñó a orar; Dirigiéndonos a un Dios Padre (Lc 11, 2). Desde la propia interioridad (Mt 6, 5). Sin ser palabreros (Mt 6, 7). Llenos de fe y de confianza (Mt 21, 21). En actitud humilde (Lc 18, 19). Con machacona insistencia (Lc 11, 5). Unidos a los hermanos (Mt 18, 19). Adecuando fe y obra (Mt 7, 21). Seguros de la bondad del Padre (Mc 1 1, 25). Sin olvidar a nuestros enemigos (Mt 5, 43). Orando en su nombre y unidos a Él (Jn 14-12; 15-1).

Examina hoy tu oración al tragaluz de loa de Jesús.

2.Jesús ora cuando está alegre, feliz y contento: Lee el texto de Lc 10, 21. Jesús hace de notario del Padre y publica los nombres de los que serán herederos de su Reino: los pobres, los sencillos... Llegar a comprender esto no es nada fácil; es pura gracia de Dios. Jesús da gracias, no por la desgracia de los sabios y listillos, sino porque las cosas de Dios van a ser patrimonio de la gente sencilla.

¿Cómo andamos de sencillez y humildad?

3.Jesús ora, llorando ante la tumba de Lázaro: “Gracias Padre, por haber escuchado...” (Jn 11, 42). En este caso la oración del Señor sirve: a) Para demostrar su condición de enviado b) Pero también para demostrar el valor que para Dios tiene la vida misma, lo corporal, lo terreno

Releamos este texto. Hagamos nuestros los sentimientos de Jesús ante el dolor humano; ante la muerte de un amigo. Y su petición del Padre en pro del mismo.

¿Llevamos también a nuestra oración el dolor de nuestro trozo de mundo?

4.Jesús ora en el Huerto de los Olivos: (Lc 22, 39-46). Caben mil reflexiones sobre este paraje evangélico. Parémonos en él, no sólo hoy, sino multitud de veces en la vida. Podemos meditar en la necesidad de orar para no caer... En lo terrible de su angustia, tristeza o tedio. Pensemos, por ejemplo, en su profunda soledad. Soledad que le viene de ser el Profeta por antonomasia y todo profeta será siempre un hombre incomprendido. Será siempre el orante de la oración comprometida, esto es, el que su diálogo no lo acaba en palabras sino con el juego de su propia vida. Silencio... ¡Asombrémonos ante tanta capacidad de compromiso!”

5.Jesús ora... perdonando a sus enemigos: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen:...” (Lc 23, 34). Tal vez se nos hayan humedecido, viendo cómo una madre, esposa, hijo, pasan por encima de su dolor y perdonan al asesino de los suyos. Si es así, estaremos en disposición de comprender mejor la escena; pero no de todo.

Recordemos nuestra historia de oración. ¿Cuántas veces hemos orado por nuestros enemigos, por aquellos que nos caen bien o por quienes, nos consta, que no buscan precisamente nuestro bien?

Al menos hoy, pon en práctica, haz vida tuya el texto evangélico de Lc 6, 27.

6.El Padrenuestro: Nos lo comenta S. Lucas: “Y sucedió que estando él orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar. Él les dijo: Orad así” (Lc 11, 1) ¡Y les regaló la lección-oración del Padrenuestro!

En la oración de hoy, desmontémosla petición por petición. No olvidemos la invocación inicial ni el “Amén” del final. Repitamos pausadamente las palabras. Soñemos con que se las estamos oyendo al propio Cristo. Hagámoslas nuestras, lo mismo que si las estuviésemos inventando en ese momento.

Saquemos algún compromiso.


CIRCULAR CONFRATERNIDAD NOVIEMBRE 2007

Queridos amigos de la Confraternidad de Cristo Flagelado.

Les invitamos cordialmente: Mañana jueves 15, a las 16 horas celebraremos el aniversario de nuestra Confraternidad en el Santuario de Cristo Flagelado con procesión y Eucaristía presidida por Monseñor Fernando Chomali, Obispo Auxiliar de Santiago y Presidente de la Confraternidad. San Francisco 8586, Pudahuel.

El sábado 17 a las 10:30, estamos todos invitados a participar con los bailes religiosos ennuestro Santuario, una fista llena de color y piedad popular a la que podemos asistir con nuestra familia y compartir brevemente con los niños quemados de COANIQUEM

Les envío un breve párrafo de nuestra Regla, una de las oraciones del Santuario y el curso de este mes.

Conozcamos nuestra Regla:

El sufrimiento de nuestro tiempo es grande. Cristo vino al mundo para salvarnos, se dejó martirizar y crucificar, resucitó de la muerte y nos envió al Espíritu Santo Consolador para que nosotros, como redimidos, sirvamos al Dios Uno y Trino ahora y en todo momento en alegría y alabanza.


HIMNO A CRISTO FLAGELADO

Recémoslo cada día por nuestros niños quemados de COANIQUEM



CONFRATERNIDAD DE CRISTO FLAGELADO

Curso de Oración. Número 2
noviembre 2007

OREMOS COMO JESÚS ORÓ

1.¿Por qué oramos?

-Más tarde o más temprano te lo preguntarán. O ya te lo habrás preguntado.

-Puede que, quizás, lo hagamos por muchas razones: Me lo enseñaron; necesito pedir, agradecer o alabar; intuyo la necesidad de relacionarme con Dios; hasta me sienta terapéuticamente bien...

-Todo eso puede ser válido pero no suficiente. Quienes seguimos el Evangelio, sólo tenemos una razón última: Oramos porque Jesús oró y nos mandó orar.

2.Efectivamente, Jesús... oró

-Si la oración no es sino la relación del hombre con Dios, Jesús, no sólo oró, sino que al ser su vida entera relación con el Padre, toda ella fue oración.

-Con todo, solamente S. Lucas, ya nos lo presenta orando: 1.En el bautismo (3, 21); después de una jornada de predicación (5, 15); antes de la elección de los 12 (6, 12); antes de la confesión de Pedro (9, 18); durante la Transfiguración (9, 28); en el momento de enseñar el Padrenuestro (Le 11, 1); en el Monte de los Olivos (22, 41); desde la Cruz (11, 46)....

-Y si nos fijamos en S. Juan, le vemos orando: antes de la resurrección de Lázaro (11, 41); después de anunciar su hora (12, 27); en la oración sacerdotal (17, 1 ss).

-Jesús ora en lugar solitario (Mc 1, 35); en el corazón de la noche (Mc 6, 6); en plena comida (Jn 6, 11) al regreso de los 72 discípulos (Lc 10, 21); en el Templo; en la Sinagoga...

3.¿Por qué oró Jesús?

-La razón última y a la vez sencilla es ésta: Jesús oraba porque... tenía necesidad de orar. Jesús necesitaba de cuando en cuando romper la barrera de los hombres y buscar en el Padre lo que éstos no podían darle...

-Lucas dice: Su fama se extendía..., muchísimos acudían a oírle; pero Él se retiraba a lugares solitarios, donde oraba (5, 15). Meditamos este pero Él. Jesús se siente atrapado por los hombres, pero necesita hundirse en la soledad para desarrollar ante el Padre la dimensión de filiación que los hombres no pueden darle...

-Sólo si descubrimos esta necesidad desentirnos hijos –y en la medida en que vayamos descubriéndola-sabremos dar razón de nuestra oración.

-Finalmente, sólo si oramos para estar –o querer estar- con el Padre, conocer día a día su voluntad y marchar a cumplir entre los hombres, oraremos por lo que Jesús oró.

4. Orar en Cristo Jesús

-Orar es tanto “hablar con Dios” como dejarnos hablar por Él. Pero Él sólo habla en directo al Hijo, a nosotros nos habla por su medio. El orante debe acercarse al Hijo para conocerle, traducirle, aplicarse el mensaje y seguirle.

-Jesús dijo a Teresa que Él era el libro vivo; pero leer a Cristo no es fácil. Sin la luz del Espíritu no entenderemos ni una línea del Evangelio.

-Por fin, no sólo debemos leer a Cristo, debemos leer en Él. Esto es, interpretar todo con sus criterios. Nadie como los grandes orantes han interpretado a la luz del Evangelio todos los signos de los tiempos.

5. Pautas para la semana

1.Jesús nos enseñó a orar; Dirigiéndonos a un Dios Padre (Lc 11, 2). Desde la propia interioridad (Mt 6, 5). Sin ser palabreros (Mt 6, 7). Llenos de fe y de confianza (Mt 21, 21). En actitud humilde (Lc 18, 19). Con machacona insistencia (Lc 11, 5). Unidos a los hermanos (Mt 18, 19). Adecuando fe y obra (Mt 7, 21). Seguros de la bondad del Padre (Mc 1 1, 25). Sin olvidar a nuestros enemigos (Mt 5, 43). Orando en su nombre y unidos a Él (Jn 14-12; 15-1).

Examina hoy tu oración al tragaluz de la de Jesús.

2.Jesús ora cuando está alegre, feliz y contento: Lee el texto de Lc 10, 21. Jesús hace de notario del Padre y publica los nombres de los que serán herederos de su Reino: los pobres, los sencillos... Llegar a comprender esto no es nada fácil; es pura gracia de Dios. Jesús da gracias, no por la desgracia de los sabios y listillos, sino porque las cosas de Dios van a ser patrimonio de la gente sencilla.

¿Cómo andamos de sencillez y humildad?

3.Jesús ora, llorando ante la tumba de Lázaro: “Gracias Padre, por haber escuchado...” (Jn 11, 42). En este caso la oración del Señor sirve: a) Para demostrar su condición de Enviado b) Pero también para demostrar el valor que para Dios tiene la vida misma, lo corporal, lo terreno

Releamos este texto. Hagamos nuestros los sentimientos de Jesús ante el dolor humano; ante la muerte de un amigo. Y su petición del Padre en pro del mismo.

¿Llevamos también a nuestra oración el dolor de nuestro trozo de mundo?

4.Jesús ora en el Huerto de los Olivos: (Lc 22, 39-46). Caben mil reflexiones sobre este paraje evangélico. Parémonos en él, no sólo hoy, sino multitud de veces en la vida. Podemos meditar en la necesidad de orar para no caer... En lo terrible de su angustia, tristeza o tedio. Pensemos, por ejemplo, en su profunda soledad. Soledad que le viene de ser el Profeta por antonomasia y todo profeta será siempre un hombre incomprendido. Será siempre el orante de la oración comprometida, esto es, el que su diálogo no lo acaba en palabras sino con el juego de su propia vida. Silencio... ¡Asombrémonos ante tanta capacidad de compromiso!”

5.Jesús ora... perdonando a sus enemigos: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen:...” (Lc 23, 34). Tal vez se nos hayan encendido de ira los ojos ante el deseo de vengar alguna injusticia.Tal vez se nos hayan humedecido, viendo cómo una madre, esposa, hijo, pasan por encima de su dolor y perdonan al asesino de los suyos. Si es así, estaremos en disposición de comprender mejor la escena; pero no del todo.

Recordemos nuestra historia de oración. ¿Cuántas veces hemos orado por nuestros enemigos, por aquellos que nos caen bien o por quienes, nos consta, que no buscan precisamente nuestro bien?

Al menos hoy, pon en práctica, haz vida tuya el texto evangélico de Lc 6, 27.

6.El Padrenuestro: Nos lo comenta S. Lucas: “Y sucedió que estando él orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar. Él les dijo: Orad así” (Lc 11, 1) ¡Y les regaló la lección-oración del Padrenuestro!

En la oración de hoy, desmontémosla petición por petición. No olvidemos la invocación inicial ni el “Amén” del final. Repitamos pausadamente las palabras. Soñemos con que se las estamos oyendo al propio Cristo. Hagámoslas nuestras, lo mismo que si las estuviésemos inventando en ese momento.


Saquemos algún compromiso.




Indice de Circulares

  • Circular marzo 2008
  • Curso de Oración. Número 5
  • Circular febrero 2008
  • Curso de Oración. Número 5
  • Circular enero 2008
  • Curso de Oración. Número 4
  • Circular diciembre 2007
  • Curso de Oración. Número 3
  • Circular Noviembre 2007
  • Curso de Oración. Número 2
  • Para visitar las novedades del Santuario de Cristo Flagelado pincha
    http://www.coaniquem.cl/pageset/quienes_somos/santuario.php

    Para ver las ponencias de los encuentros interreligiosos de la Confraternidad de cristo Flagelado pincha
    http://www.coaniquem.cl/pageset/ser_profundo/

    Los Grupos de Oración y Amistad son miembros de nuestra confraternidad
    Para ver su carta mensual pincha
    http://www.oracio.org/castella/cartas.html